Wednesday, January 20, 2010

Y así cada noche.


A esta hora la noche empieza a hacerse pesada, su oscuridad nos empieza a llenar desde dentro y su relativo silencio conquista lo indeterminado. Un brevísimo resumen del día pasa a toda velocidad por nuestros ojos y nos hace sonreir sin poner los ojos chinitos, una sonrisa nada apasionada, una que no nace de dentro sino de sentirnos pieza clave de un hoy casi convertido en ayer.
Ahora es cuando hay permiso para la fantasía, robar horas de sueño para el deleite de los recuerdos, a la re-creación de cada instante detenido en un tiempo inventado para servir de enlace.
Mi enlace es un caminito de piedras donde la noción de distancias y posiciones aparece borrosa, irrelevante, donde el océano se hace puente, donde vivo en dos dimensiones, entre lo invisible y palpable, lo visible y transparente, donde, entre metáforas como el viento y el aroma te haces real, te haces posible dentro de lo irracional regalándome un poco de vitalidad para dormir.
Las horas pasan de puntitas por mi habitación, mis sueños se quedan despiertos a tu lado, mis más lindos abstractos se quedan contigo para habitar en tí hasta que vaya a buscarlos. Hasta que cambie un enlace rocoso por uno que combina deliciosamente mis más deseados intangibles con mi tan añorado tú.

Así duermo, robándote en una frase, en una certeza. Tomándote prestado aunque te sienta enteramente mío. Lo eres. Tú, mi mayor realidad.

1 comment:

Sergio said...

Pensamientos que vienen a media noche, creo que es en ese instante en el que realmente "crecemos"
Donde realmente aprendemos

Me gusta =)!